Pedazo de reseña de una lectora

“Estoy bailando a las estrellas, iluminan mi camino y me guían en mis sueños”… Una de las primeras frases con la que me quedo después de haber leído el libro “Mil besos” del autor Reza Emilio Juma. Una novela ligera y encantadora que aborda los sueños de un hombre acerca de la mujer ideal cuya imagen física busca por muchos lugares del mundo, mismos que nos describe con tal detalle que la imaginación nos traslada y nos permite conocerlos aunque nunca hayamos estado ahí. Por momentos la historia de la pareja se torna mas interesante que conocer esos lugares pero para efectos de mantener al lector en expectativa la manera de abordarlos es buena y divertida. “Sólo tú sabes la verdad entre el sueño y la realidad. No busques, siente, porque si no, me vas a matar a mi y al sueño” Es la segunda frase con la que me quedo y que me invita a reflexionar acerca de la relación de pareja ideal. Todo depende desde el punto de vista en que lo mires. Una relación de pareja ideal no la determinan las ilusiones, tampoco las ideas y mucho menos las acciones. Porque todo lo que se percibe de ella está en ti y desde ti. Una pareja ideal va más allá de la piel y sólo permanece contigo en la medida en que tus ansias de recibir amor se transformen en dar el amor que te mereces. “Me encantaba cómo su imaginación no tenía límites. Sus ideas infantiles abrían el camino para cosas extraordinarias… traspasaba las limitaciones que nos imponía la sociedad y convertía sus sueños en realidad.” Es la tercera frase que apunto y aunque ha sido sacada del contexto por la cual fue escrita queda en mi memoria como el ideal que todo ser humano pueda lograr. Hombres y mujeres finalmente buscamos lo mismo: vivir felices, acompañados, cumplir sueños y poder disfrutar plenamente de nuestras historias creadas. Mil besos… la ilusión de un hombre por crear a la mujer ideal, que si bien es posible en sus sueños también ha sido posible recrearla a través de su libro que cobra vida cada vez que alguien lo lee. Mucho éxito y muchas felicidades para el autor.

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Comunicado del autor

Hoy expresamente marca justo un año desde que me fui a España en avión en la búsqueda de un sueño. Había salido de la crisis en España en el 2012 y después de un año tormentoso en Puebla donde casi perdí mi vida por fin encontré mi lugar en México en el 2013 en la selva de la costa de Oaxaca en una universidad dando clases de ciencias marítimas e idiomas. Vivía en una palapa cerca de la playa lejos de la vida mundana de las ciudades, tenía tranquilidad y en mi tiempo libro podía dedicarme a escribir; escribir cuentos, memorias personales, encuentros y reencuentros de amores y desamores. Después de medio año escribiendo una media de cinco horas diarios había creado un mundo ficticio basado en un entrono de amor, pasión y sobre todo obsesión donde junté algunas anécdotas de mi vida personal para crear mi obra final; “Mil Besos”.

En el mes de enero una editorial de Granada ofreció editar y publicar mi novela y con esas palabras, sin ningún compromiso ni garantía, dejé mi trabajo en la universidad, abandoné otro sueño que era vivir en México y me fui en la búsqueda de una aventura. ¿Pensaba hacerme rico o famoso con esta obra? Por supuesto que no. Pero sabía que era mi deber hacerlo porque tenía que contar una historia y a la vez algo me esperaba y sin publicar mi obra jamás me daría cuenta que. Pero había algo que anhelaba y lo que me atraía volver a España y sobre todo Elche.

A mitad de mayo llegué a caso de mi hermano Aurelio en Albacete y él me dejó todo muy claro – que era un soñador…tenía un acuerdo verbal no escrito con una editorial que se quedaba en bancarrota, no tenía dinero pagar a un corrector y estaba en manos de gente que no tenía ni idea como proceder o que hacer conmigo. A los pocos días de llegar a España me di cuenta que tenía las manos vacías, estaba en una situación precaria, prácticamente había perdido todo y otra vez mi vida estaba sin rumbo. Sin sentir pena decidí ponerme una fecha tope, el 30 de junio, el día que en que me renací, y desde el sofá en casa de Aurelio durante un mes me dedicaba una media de 14 a 16 horas diarias para corregir la obra yo solo. La gente en las entrevistas y en la calle se refiere a mí como “el español”, cosa que no niego, pero eso no es verdad de todo ya que nací en Canadá y mi lengua materna no es el español sino el inglés. Hice todo lo que pude, con mis obvias limitaciones, para corregir el libro yo solo y lo envié a un experto en Madrid. Me dijo que el libro estaba en bruto pero gracias a eso tenía su toque original ya que el protagonista es canadiense y está contando su historia y sus experiencias en una lengua que no es suya. “Mil Besos” está escrito con mis letras que en esencia es mi autentica voz sin floritura y sin ningún estilo elaborado sino una voz que te habla como si estuviera contando su propia vida a un amigo (al lector), y así es “Mil Besos”; yo mismo relatando un cuento, una historia, una fantasía y con todos los fallos, errores, alegrías enfados y sobre todo lágrimas….Por ese motivo, si el libro carece de un cierto estilo literario y el sintaxis no es al cien por cien les pido disculpas porque la novela no se trata de eso sino una historia autentica de un chico inocente y soñador contando lo que vio un sueños. Cuando los antiguos griegos leían libros solo preguntaban una cosa cuando terminaban – “¿Tenía pasión?” Y puedo decir con total confianza que “Mil Besos” es eso – pasión.

Siempre me preguntan si “Mil Besos” es la historia de mi vida y supongo que da morbo pensar que sí pero solo una persona sabe esa respuesta y hasta qué punto, jamás revelaré lo que es la realidad y lo que es la fantasía y ese es la ventaja de todo escritor. Sin embargo cuando me preguntan si realmente existió la chica del sueño, sin hesitación contesto que sí…aunque ninguno de los dos lo sepamos. Tal vez ya la conozca o tal vez no o tal vez sea esa chica quien estuvo en una clase particular conmigo y jamás tuve el coraje contarle que la había visto en sueños, o incluso puede ser la chica a quien vi en la librería aquel día e hizo que me temblara todo el cuerpo mientras me escondía detrás de las estanterías o quizás aquella chica quien me miraba fijamente en una glorieta de algún pueblo del Mediterráneo en España y aunque no lo supiera yo también la miraba con el guiño de mi ojo tras mis gafas de sol e nos enamoramos con tan solo una mirada sin intercambiar ni una palabra, o puede ser que no la haya conocido aún en este universo  sino en otro. Una cosa está clara, la chica del sueño existe porque yo mismo la saqué de sueños y la convertí en realidad con “Mil Besos”.

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